GALERIA
HIFU
ULTRASONIDO DE
ALTA INTENSIDAD

El sistema HIFU provoca, en la profundidad seleccionada, un aumento de temperatura que puede alcanzar entre 65º-75ºC, provocando retracción inmediata y re-estructuración de las moléculas de colágeno y elastina.
 

El sistema HIFU, es una emisión ultrasónica de alta intensidad, capaz de concentra su energía, efecto lupa, en las estructuras de profundidad seleccionadas, sin afectación en tejidos superficiales como la epidermis.

Se presenta como una alternativa eficaz a procedimientos quirúrgicos, no invasivo, sin incisiones en la piel , con resultados inmediatos y a largo plazo en procesos de rejuvenecimiento y tensado cutáneo.

Fisiológicamente, el sistema HIFU provoca, en la profundidad seleccionada , un aumento de temperatura que puede alcanzar entre 65º-75ºC, provocando retracción inmediata y re-estructuración de las moléculas de colágeno y elastina.

A medida que envejecemos, el colágeno pierde su elasticidad y su capacidad para hacer frente a los efectos de la gravedad que tiran de la piel hacia abajo. HIFU inicia un proceso de reparación que produce nuevo colágeno.

Una línea que baja de las cejas o flacidez de la piel en los párpados, por ejemplo, son a menudo el primer signo de envejecimiento de la piel.
 

El sistema HIFU, respeta por completo las capas superficiales de la piel, epidermis, convirtiéndose en un tratamiento no invasivo y sin período de recuperación. Al contrario, es una técnica de tratamiento alternativa a la cirugía clásica.

La concentración en alta intensidad ultrasónica , produce la retracción inmediata del tejido, produciendo un efecto tensor, que gracias a la estimulación natural de fibroblasto permite mantener durante un largo tiempo el efecto de reafirmación.

Un tratamiento facial completo oscila entre 45 y 60 minutos, en función del área a tratar. Una vez finalizada la sesión, el paciente puede realizar su actividad cotidiana. El enrojecimiento y cualquier efecto producido desaparece a las pocas horas del tratamiento.

Un buen candidato para el HIFU es una persona en la que su piel tiene un aspecto “relajado” hasta el punto de verse, y con frecuencia sentirla, menos firme. Por lo general, las personas de 30 años en adelante que tengan, de leve a moderada laxitud de la piel, son los candidatos.